Escribir rápido da gusto, pero escribir limpio es lo que de verdad ahorra tiempo. Así puedes cometer muchos menos errores y, de paso, ganar velocidad.
Por qué la precisión va primero
Un error cuesta mucho más que una pulsación. Tienes que darte cuenta, parar, pulsar Retroceso y volver a escribir la letra, y para entonces ya has perdido el ritmo. Quien casi nunca se equivoca no tiene que frenar para corregir. En Typocto, tu velocidad solo cuenta las palabras escritas correctamente, así que cada error ya baja tu resultado.
La regla del 95 %
Busca al menos un 95 % de precisión, más o menos un error cada veinte caracteres. Si estás por debajo, baja el ritmo hasta alcanzarlo, aunque tu velocidad caiga durante un tiempo. Cuando te mantengas por encima del 95 % sin esfuerzo, acelera un poco, y vuelve a frenar en cuanto la precisión baje.
Un ritmo constante
La mayoría de los errores llegan a rachas: aceleras con una palabra que conoces bien y tropiezas con la siguiente. Busca un ritmo regular, como el de un metrónomo, en el que cada tecla reciba el mismo tiempo. Escribe las palabras fáciles un poco más despacio de lo que podrías, para que las difíciles nunca te sorprendan.
Lee por adelantado
Mira la palabra siguiente mientras tus dedos terminan la actual. Leer una o dos palabras por delante le da tiempo al cerebro para preparar el movimiento, y así no te detienes ante cada palabra. No vayas mucho más allá o perderás el hilo.
No mires nunca las manos
Cada mirada al teclado rompe el ritmo y, al volver a la pantalla, tienes que buscar por dónde ibas. Si olvidas dónde está una tecla, mira el teclado en pantalla y confía en los relieves de la F y la J para volver a la fila guía.
Encuentra tus teclas débiles
Los errores casi nunca se reparten por igual: unas pocas teclas suelen provocar la mayoría.
- Abre tu página de progreso y mira el mapa del teclado: muestra tus errores y tu velocidad tecla por tecla.
- Trabaja esas teclas en la práctica adaptativa, que te propone más a menudo las que más te cuestan.
- Vuelve a mirar el mapa al cabo de una semana. Tus teclas débiles deberían destacar menos.
Juega a Cero errores
En Cero errores, una sola tecla equivocada termina la partida. No hay cronómetro, así que la única forma de llegar lejos es mantener la calma y la precisión. Es una forma excelente de acostumbrarte a leer bien cada palabra antes de escribirla.
Para cuando estés cansado
La precisión es lo primero que se resiente con el cansancio. Si después de un buen comienzo los errores empiezan a acumularse, no es falta de nivel: es fatiga. Haz una pausa, estira los dedos y vuelve más tarde. Practicar cansado solo enseña malos hábitos a tus dedos.