¿Por qué cinco minutos?
Un test corto premia un buen comienzo. En cinco minutos, tu resultado muestra la velocidad que puedes mantener en un trabajo real: el ritmo que tendrás al escribir un correo o un informe. Muchas empresas usan este formato en sus pruebas de mecanografía.
Consejos para un test largo
- Busca un ritmo constante en lugar de correr en las primeras líneas.
- Relaja los hombros y las manos: la tensión te frena.
- No te detengas tras un error: corrígelo con calma y sigue.
Tu certificado
Al final de un test de cinco minutos puedes descargar un certificado de velocidad de mecanografía con tu nombre, tu velocidad y tu precisión. Sin cuenta, se genera en tu dispositivo y tu nombre no se envía a ninguna parte. Con tu cuenta abierta, el test estándar (sin puntuación ni números, dificultad normal) da un certificado verificado: el servidor comprueba cada pulsación y el certificado tiene su propia página y su enlace, para añadirlo a un CV o a una candidatura.
Qué miran las empresas
Los procesos de selección que incluyen una prueba de mecanografía suelen pedir una velocidad mínima, a menudo de unas 40 palabras por minuto, y miran la precisión tanto como la velocidad. Lo que cuenta es un resultado estable durante cinco minutos.
Cómo prepararte
Usa el test de un minuto para ganar velocidad y vuelve al de cinco minutos para ver cuánta conservas. La práctica adaptativa trabaja las teclas que te frenan.